Cuando de cine
latinoamericano se trata, siempre he dicho que en cuanto a propuestas y mercado
el más fuerte es el cine argentino. Opino que en los últimos 20 años son los
únicos de la región que se han mantenido, entregando productos de auténtica calidad,
títulos como “Nueve Reinas” (2000), “Tiempo de Valientes” (2005), “El Secreto
de sus Ojos” (2009) y “Relatos Salvajes” (2014) son imprescindibles para
cualquier amante del séptimo arte. Este año se ha estrenado “Acusada” un impactante
thriller judicial que conforme pasan los minutos se vuelve cada vez más
dramática, cautivadora e íntima.
Dirigida por el
argentino Gonzalo Tobal y coescrita junto a Ulises Parra, la cinta cuenta la
historia de Dolores Dreier (Lali Espósito), una joven estudiante de moda que es
acusada por el brutal asesinato de su mejor amiga. Envuelta en un caso de gran
exposición mediática: el mundo se debate por la culpabilidad o inocencia de
Dolores que contará con el apoyo incansable de sus padres que de a poco
empezarán a sospechar sobre la inocencia de su hija.
Tobal enfoca la trama
en el conflicto interno de Dolores, ya que la historia no avanza sobre el
misterio de saber quién asesinó a la chica, avanza sobre los conflictos
internos del personaje que vive una situación judicial complicadísima, y que
aparte está constantemente expuesta ante los medios de comunicación, una
situación tan delicada que sus padres le tienen prohibido el uso del internet y
televisión para así evitar posibles trastornos psicológicos en su hija. Encima
de eso, se desata un gran drama familiar ya que sus propios progenitores no
están seguros de si ella es la asesina y la protegen ciegamente cueste lo que
cueste.
El principio de la
película, precisamente los primeros 10 minutos son una porquería, no le hacen
honor al resto de la cinta, son completamente insufribles, arranca con música a
completa intensidad, es incomprensible y la cámara en mano está súper
desprolija, nada de eso tiene que ver con la propuesta estética que nos plantea
el director en el resto de la película
que para mí estuvo excelente. Tiene un manejo de la cámara muy sutil, con
planos bastante largos que pasan desapercibidos y una dirección de actores
espectacular.
En cuanto a las
actuaciones, Lali Espósito la rompe toda, soporta todo el peso de un rol
protagónico, interpretando auténticamente una chica que tiene que soportar el
haber sido expuesta en la intimidad, las acusaciones de asesinato de todo un
país y la desconfianza de sus padres; por otra parte; Leonardo Sbaraglia como
Luis Dreier, el padre de Dolores, también se luce, en su interpretación se
palpa el tornado de emociones de un papá que profundamente preocupado porque le
justicia le arrebate a su hija; Inés Estévez como Betina, la madre de Dolores y
esposa de Luis, opino que encaja perfecto en el personaje, más no resalta y
junto a Daniel Fanego que interpreta a Ignacio Larocca, el abogado de la
familia, son los acompañantes perfectos de Lali en una trama súper oscura y
tensa.
Uno de los aspectos que
más me preocupaba de la cinta, es que se volviera mentirosa, porque
supuestamente Dolores sabe lo que pasó realmente con su amiga, pero nunca te lo
dicen, así que se complica un poco empatizar con ella por toda la duda e
incertidumbre que carga el espectador con respecto a su personaje. Luego ocurre
un incidente que de a poco va aligerando la presión e incertidumbre que tenemos
sobre Dolores y podemos entender más los problemas que atraviesa y la
dificultad de saber cómo enfrentarlos.
En cuanto a aspectos
técnicos, Tobal sabe perfectamente como armar la puesta en escena, usa unos
plano secuencia bastante largos que pasan desapercibidos pues no están para
hacer alarde capacidades como director. Te lo muestra de manera que vayas
siguiendo la escena y las actuaciones hasta que te olvidas del momento en que
empezó el plano. Por otra parte la fotografía de Fernando Lockett está muy
buena, consigue comunicar a través de los colores y la luz los estados de ánimo
de cada uno de los personajes, igualmente lo logra la banda sonora compuesta
por Rogelio Sosa que te mantiene pegado al relato creando momentos aún más
impactantes, como la escena en la que Dolores es entrevistada por Mario Elmo
(Gael García Bernal).
En conclusión, “Acusada” mantiene la expectación con respecto a lo que va a suceder y genera simpatía hacia todos los que se ven envueltos en el caso.
Esta apasionante historia criminal inspirada en el caso de Amanda Knox es un
gran drama judicial que te absorbe lentamente, con un impecable acabado técnico
y unas actuaciones estelares que son una bomba, que convierte a esta cinta en
una de mis favoritas del año.
Jaír Oquendo



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